FACTORES
DE RIESGO
Peligros
muy frecuentes.
Choques
contra objetos inmóviles.
Golpes/cortes
por objetos o herramientas.
Proyección
de fragmentos o partículas.
Sobre
esfuerzos.
Contactos
eléctricos directos.
Contactos
eléctricos indirectos.
Exposición
a contaminantes químicos (vapores orgánicos,
partículas disolventes ...).
Ruido.
Carga
física (esfuerzos).
Peligros
menos frecuentes.
Caídas
de personas al mismo nivel.
Caída
de objetos en manipulación.
Pisadas
sobre objetos.
Contactos
con sustancias cáusticas.
Incendios.
-
Exposición
a contaminantes químicos (gases, fibras, humos
de
soldaduras...).
HERRAMIENTAS
MANUALES.
La
manipulación de herramientas manuales comunes como martillos,
destornilladores, alicates, tenazas y llaves diversas, constituye una
práctica habitual en talleres.
Aunque
a primera vista tales herramientas puedan parecer poco peligrosas,
cuando se usan de forma inadecuada llegan a provocar lesiones
(heridas y contusiones, principalmente) que de modo ocasional
revisten cierta gravedad. Si bien las causas que provocan estos
accidentes son muy diversas, pueden citarse como más
significativas las siguientes:
Calidad
deficiente de las herramientas.
Uso
inadecuado para el trabajo que se realiza con ellas.
Falta
de experiencia en su manejo por parte del usuario.
Mantenimiento
inadecuado, así como transporte y emplazamiento incorrectos.
Recomendaciones
generales.
De
acuerdo con estas consideraciones, las recomendaciones generales para
el correcto uso de estas herramientas, con el fin de evitar los
accidentes que pueden originar, son las siguientes:
Conservación
de las herramientas en buenas condiciones de uso.
Utilización
de las herramientas adecuadas a cada tipo de trabajo que se vaya a
realizar.
Entrenamiento
apropiado de los usuarios en el manejo de estos elementos de
trabajo.
Transporte
adecuado y seguro, protegiendo los filos y puntas y manteniéndolas
ordenadas, limpias y en buen estado, en el lugar destinado a tal
fin.
Recomendaciones
específicas.
A
continuación se indican las recomendaciones a tener en cuenta,
en el manejo de algunas herramientas manuales de uso más
frecuente.
Alicates.
Existen
tres clases diferentes de alicates: universales, de puntas y de
corte, debiendo seleccionarse los más apropiados para el
trabajo que se pretende realizar.
Antes
de utilizar unos alicates es preciso comprobar que no están
defectuosos, siendo los defectos más frecuentes:
Mandíbulas
no enfrentadas correctamente, a causa de holguras en el eje de
articulación por un mal uso de la herramienta.
Mellas
en la zona de corte por forzar la herramienta con materiales
demasiado duros.
-
Estrías
desgastadas por el uso.
En
cuanto a su utilización se recomienda:
No
emplear esta herramienta para aflojar o apretar tuercas o tornillos,
ya que deforman las aristas de unas y otros, ni para golpear.
Cuando
se precise cortar un hilo metálico o cable, realizar el corte
perpendicularmente a su eje, efectuado ligeros giros a su alrededor
y sujetando sus extremos para evitar la proyección violenta
de algún fragmento.
Cuando
se usen los alicates para trabajos con riesgo eléctrico,
deben tener sus mangos aislados.
No
extender demasiado los brazos de la herramienta con el fin de
conseguir un mayor radio. Si es preciso, utilizar unos alicates más
grandes.
Cinceles.
Estas
herramientas deben conservarse bien afiladas y con su ángulo
de corte correcto. Con el fin de evitar riesgos innecesarios es
preciso que el usuario efectúe su trabajo con el martillo
sostenido adecuadamente, dirigiendo la mirada hacia la parte cortante
del cincel y utilizando gafas de seguridad. Para proteger a otros
trabajadores de las posibles proyecciones de partículas al
utilizar esta herramienta, se recomienda instalar pantallas de
protección.
La
cabeza del cincel debe estar libre de rebabas y su filo debe estar
bien definido. Asimismo, deberá usarse el martillo de peso
acorde con el tamaño del cincel. Un martillo ligero tiende a
deformar la cabeza de la herramienta.
Cuando
sea necesario afilar el cincel hay que evitar un calentamiento
excesivo para que no pierda el temple. El rectificado se llevará
a cabo en etapas o enfriándolo periódicamente con agua
o fluido refrigerante.
La
pieza sobre la que se trabaja debe estar firmemente sujeta.
Se
aconseja utilizar un porta-cincel o un mago parachoques de caucho, ya
que aísla del frío y evita el riesgo de contusiones en
las manos en caso de golpe con el martillo.
Destornilladores.
Para
trabajar correctamente con esta herramienta, debe escogerse el
destornillador adecuado al tipo de tornillo que se desea apretar o
aflojar, en función de la hendidura de su cabeza (plano, cruz,
estrella, etc.) así como de su tamaño, debiendo
utilizarse siempre la medida mayor que se ajuste a dicha hendidura.
Antes
de utilizar un destornillador debe comprobarse que se encuentra en
buen estado, siendo los defectos más corrientes:
Presencia
de grietas en el mango o cabeza deformada por mal uso, existiendo el
riesgo de clavarse astillas en las manos.
Vástago
suelto del mango o torcido, con riesgo de provocar heridas en la
mano.
Boca
de ataque o punta redondeada o mellada, siendo muy frecuente que
resbale y origine lesiones en las manos.
En
cuanto a su utilización, una vez emplazada la punta del
destornillador sobre la cabeza del tornillo, el esfuerzo debe
realizarse verticalmente, a fin de evitar que resbale la herramienta
y pueda provocar lesiones.
La
mano libre deberá situarse de forma que no quede en la posible
trayectoria del destornillador. A este fin, la pieza que contiene el
tornillo debe situarse en lugar firme y nunca debe sujetarse con la
mano.
No
utilizar el destornillador como palanca o cincel, porque además
de propiciar el riesgo de lesiones diversas, se deteriora la
herramienta.
Cuando
un tornillo se resista a girar debe procederse a su lubricación
y no forzar el destornillador con otra herramienta, como los
alicates. Asimismo, cuando se gaste o redondee la punta de un
destornillador, debe reparase con una piedra de esmeril o una lima,
procurando que no pierda el temple por calentamiento. Esta operación
deberá realizarse con gafas de seguridad.
Limas
y Escofinas.
Son
herramientas de uso muy frecuente. Se diferencian entre sí por
su tamaño, el tipo de corte que pueden realizar (más
fino o más grueso) en función de la distancia entre sus
dientes y su sección transversal.
Como
con cualquier herramienta manual, antes de empezar a trabajar con una
lima deberá comprobarse que:
El
mango no tiene astillas ni grietas.
El
cuerpo de la lima no está desgastado o sus dientes embotados.
La
espiga penetra suficientemente en el mango.
La
espiga no está torcida o lo que es lo mismo, el eje del mango
y el de la espiga están alineados.
Por
lo que concierne al manejo de estas herramientas conviene tener
presente los siguientes consejos de prudencia:
Asegurar
los mangos con frecuencia.
No
usar la lima como palanca, ya que la espiga es blanda y se dobla
fácilmente, mientras que el cuerpo es quebradizo, pudiendo
partirse.
No
golpearlas a modo de martillo.
Dado
que las limas se oxidan con facilidad, se deben mantener limpias,
secas y separadas de las demás herramientas
Cuando
se utilice una lima, empujarla hacia delante ejerciendo la presión
necesaria y levantarla ligeramente al retroceder.
Siempre
que los dientes estén embotados, debe limpiarse el cuerpo de
la lima con una escobilla.
Llaves.
Estas
herramientas son de uso muy extendido en trabajos mecánicos.
Cuanto mayor es la abertura de la boca, mayor debe ser la longitud de
la llave, a fin de conseguir el brazo de palanca acorde con el
esfuerzo de trabajo de la herramienta.
Según
el trabajo a realizar existen diferentes tipos de llaves, a saber: de
boca fija, de cubo o estrella, de tubo, llave universal llamada
también ajustable o llave inglesa y llave hallen.
Los
accidentes con estas herramientas se originan cuando la llave se
escapa del punto de operación y el esfuerzo que se hace sobre
ella queda súbitamente interrumpido, produciéndose un
golpe. A ello puede contribuir una conservación inadecuada de
la herramienta que suele originar los siguientes problemas:
Boca
deformada o desgastada.
Elementos
de regulación deteriorados, sueltos o faltos de engrase.
Bocas
y mangos sucios de grasa.
A
continuación se indican algunos consejos de prudencia a tener
en cuenta en el manejo de estas herramientas:
Siempre
que sea posible, utilizar llaves fijas con preferencia a las
ajustables.
Elegir
siempre la llave que se ajuste perfectamente a la cabeza de la
tuerca que se desea apretar o aflojar.
Emplazar
la llave perpendicularmente al eje de la tuerca. De no hacerlo así,
se corre el riesgo de que resbale.
Para
apretar o aflojar tuercas debe actuarse tirando de la llave, nunca
empujando. En caso de que la tuerca no salga, debe procederse a su
lubricación sin forzar la herramienta. Tampoco debe
aumentarse el brazo de palanca de la llave acoplando un tubo para
hacer más fuerza.
No
deben utilizarse las llaves para golpear a modo de martillos o como
palancas.
Estas
herramientas deben mantenerse siempre limpias. En las ajustables es
conveniente aceitar periódicamente el mecanismo de apertura
de las mandíbulas.
Martillos.
Es
la herramienta diseñada para golpear. Hay diversos tipos,
entre los que cabe señalar: el de bola, el de peña, el
de orejas, de uña, etc.
Las
condiciones peligrosas más frecuentes de un martillo
defectuoso y los riesgos que éstas originan derivados de su
manejo son:
Inserción
inadecuada de la cabeza en el mango, pudiendo salir proyectada al
golpear.
Presencia
de astillas en el mango que pueden producir heridas en la mano del
usuario.
Golpes
inseguros que producen contusiones en las manos.
Proyección
de partículas a los ojos.
En
el manejo de estas herramientas se recomienda:
Comprobar
que la herramienta se encuentra en buen estado antes de utilizarla y
que el eje del mango queda perpendicular a la cabeza.
Que
el mango sea de madera dura, resistente y elástica (haya,
fresno, acacia, etc.). No son adecuadas las maderas quebradizas que
se rompen fácilmente por la acción de golpes.
Que
la superficie del mango esté limpia, sin barnizar y se ajuste
fácilmente a la mano. Conviene señalar que a mayor
tamaño de la cabeza del martillo, mayor ha de ser el grosor
del mango.
Agarrar
el mango por el extremo, lejos de la cabeza, para que los golpes
sean seguros y eficaces.
Asegurarse
de que durante el empleo del martillo no se interponga ningún
obstáculo o persona en el arco descrito al golpear.
Utilizar
gafas de seguridad cuando se prevea la proyección de
partículas al manipular estas herramientas.
La
mayoría de los accidentes se producen cuando la hoja de la
sierra queda bloqueada por el material que se está cortando o
cuando se bloquea la carcasa de protección en posición
abierta, a causa de la presencia de virutas y serrín o de la
rotura del muelle de retorno.
Las
medidas preventivas más eficaces frente al riesgo de estos
accidentes son:
Usar
gafas de seguridad. Si se produce polvo, use también máscara.
Asegúrese
de que ninguna persona no autorizada pueda acercarse a la máquina.
Recordar
que las herramientas que funcionan con energía eléctrica
no deben utilizarse en sitios húmedos.
Buscar
una posición natural y cómoda para trabajar, no hacer
"equilibrios".
Vestir
la indumentaria adecuada, no llevando accesorios que se puedan
enganchar a las partes móviles de la máquina. En caso
necesario, Recogerse el pelo largo. Al aire libre conviene usar
guantes de goma y zapatos de suela antideslizante.
Mantener
siempre la herramienta limpia y en perfecto estado.
Cuando
se enchufe o desenchufe la máquina de la red eléctrica,
hacerlo siempre sujetando el cable por la clavija, nunca tirar del
cable para desenchufarla. Comprobar que el cable se encuentra
siempre en perfecto estado; en caso de encontrar alguna anomalía,
no tocar la máquina.
Antes
de utilizar la máquina, asegurarse de que no hay en las
proximidades gases o líquidos inflamables.
Comprobar
que las protecciones se encuentran siempre en perfecto estado, antes
de utilizar la máquina. Si el interruptor de mando se
encuentra deteriorado, debe ser reemplazado por un taller
autorizado.
Taladros
portátiles.
El
taladro portátil es una máquina cuyo uso se encuentra
ampliamente extendido en los talleres. Los accidentes que se provocan
son debidos una mala utilización o a una incorrecta
manipulación.

Taladradora
portátil
Al
utilizar cualquier taladro eléctrico, es primordial protegerse
la vista con gafas adecuadas (desaconsejándose el uso de
guantes y ropas flojas, para evitar el riesgo de atrapamiento y
enrollamiento de la tela). Normalmente no pasará nada, pero
ante la posibilidad de que una viruta se introduzca en un ojo,
conviene no pasar por alto esta medida de protección. También
es muy importante utilizar la broca adecuada al material a trabajar,
no forzar en exceso la máquina y mantenerla perfectamente
sujeta durante el taladrado. Deberemos desenchufarla para un cambio
de broca. Por último, no conviene olvidar las medidas de
seguridad comunes a todos los aparatos eléctricos (no ponerlos
cerca de fuentes de humedad o calor, no tirar del cable,etc.).
Durante
la operación de taladrado, la presión ejercida sobre la
herramienta debe ser la adecuada para conservar la velocidad en carga
tan constante como sea posible, evitando presiones excesivas que
propicien el bloqueo de la broca y con ello su rotura.
Medidas
preventivas.
No
exponga el taladro eléctrico a la lluvia ni a condiciones
húmedas, pues corre el grave riesgo de sufrir un choque
eléctrico.
Nunca
use el cable de alimentación para tomar la herramienta ni
para sacar el enchufe de una toma de corriente. Si el cable se daña,
cámbielo de inmediato para no exponerse a una descarga
eléctrica.
Evite
el encendido accidental de su taladro; antes de conectarlo asegúrese
de que el interruptor está en la posición de apagado
(off).
Para
no sufrir lesiones quite las llaves de ajuste o de tuerca antes de
encender la herramienta.
No
intente realizar trabajos con riesgo. Apóyese perfectamente
en ambos pies para no perder el equilibrio, esto le permitir. un
mejor control de la herramienta en situaciones inesperadas.
Cuando
realice trabajos de perforación utilice equipo de seguridad
según lo requieran las condiciones. Por ejemplo, protección
para los ojos, máscara antipolvo.
Verifique
que el interruptor funcione correctamente: cualquier herramienta que
no se pueda apagar o encender por medio del interruptor es
peligrosa.
Desconecte
el enchufe de la fuente de energía antes de hacer cualquier
ajuste, cambiar accesorios o guardar la herramienta. Estas medidas
de seguridad preventivas reducen el riesgo de hacer funcionar la
herramienta accidentalmente.
No
sobrecaliente la broca ya que esto ocasionar. un desgaste prematuro
del filo.
Taladrar
metales o maderas extremadamente duras puede sobrecalentar las
brocas y dañar la dureza del metal. Prevenga este daño
aplicando un lubricante ligero en la broca. Al trabajar en madera
evite aplicar demasiado lubricante para no mancharla.
Asegúrese
de usar brocas rectas. Para verificarlo, póngalas sobre una
base plana y hágalas girar lentamente: la broca no debe
separarse de la superficie.
-
Seleccione
la broca adecuada para cada material. Por ejemplo, las brocas de
acero pueden utilizarse para perforar metal blando, aluminio o
madera; las brocas de metal duro o carburo son para hormigón,
mármol o materiales cerámicos.
Lijadora
eléctrica.
Las
lijadoras orbitales describen dos movimientos a la vez uno es orbital
y el otro excéntrico.
Aunque
los accidentes no son muy frecuentes ni producir.
Medidas
preventivas.
El
puesto de trabajo debe estar limpio e iluminado.
La
pieza sobre la que trabajar debe estar bien fijada.
Antes
de cualquier trabajo en la máquina (limpieza, cambio de papel
abrasivo, etc.) se debe desconectar la máquina de la red.
Mantener
siempre limpia la máquina, controlando después de cada
uso los posibles deterioros.
Asegurarse
que al conectar la máquina a la red el interruptor está
desconectado.
Utilizar
en los procesos de lijado una máscara contra el polvo así
como gafas de protección.
-
Desconecte
el cable de la red, tirando siempre del enchufe no del cable.
Soldador
de estaño.
Los
riesgos más frecuentes que originan los soldadores de estaño
son producidos por la alta temperatura que adquiere la punta del
soldador. Dichos riesgos son:
Quemaduras.
-
Cortocircuitos
cuando se quema el cable del soldador.
Medidas
preventivas.
La
herramienta no debe estar húmeda ni utilizarse en lugares
húmedos.
Mantener
despejada la zona de trabajo.
No
jugar con el soldador (ni enchufado, ni sin enchufar).
Asegurarse
de que la pieza a soldar este limpia.
Los
gases y vapores productos son nocivos para su salud. Airear bien el
puesto de trabajo.
No
tocar la punta del soldador durante o inmediatamente después
de su utilización puesto que estará caliente.
Antes
de guardarla, dejar enfriar completamente y de manera natural la
punta.
No
emplear el soldador cerca de gases o materiales fácilmente
inflamables.
Para
sustituir la punta dejar enfriar el soldador.
Durante
las pausas de trabajo o cuando queramos dejar enfriar el soldador,
depositarlo en el soporte asegurándose que la punta esté
hacia arriba y que nadie puede tocarla de manera accidental.
Conservar
en buen estado todas las partes del soldador (punta, cable,
enchufe...).
Desconecte
el cable de la red, tirando siempre del enchufe no del cable.
Pistola
termofusible.
Los
principales accidentes que se originan con la pistola termofusible
son quemaduras producidas por la alta temperatura que adquiere la
boquilla.
Medidas
preventivas
La
herramienta no debe estar húmeda ni utilizarse en lugares
húmedos.
Mantener
despejada la zona de trabajo.
No
jugar con la pistola (caliente o fría).
Dejar
la pistola calentándose cinco minutos antes de comenzar a
pegar.
Introducir
con cuidado la barra termofusible por la parte trasera empujando con
el dedo pulgar.
No
sacar la barra termofusible de la pistola. Si la sacamos, la parte
mas cercana a la boquilla estará fundida.
Las
superficies a encolar deben estar siempre limpias.
No
tocar la boquilla de la pistola ni el adhesivo recién
fundido.
Cuando
el gatillo ofrece resistencia no seguir apretando. esto es debido a
una obstrucción en la pistola que puede provocar la salida la
cola a presión de la pistola.
Cuando
no se use la pistola, dejarla apoyada sobre su pie metálico
en un lugar donde nadie pueda tocarla de manera accidental. Debajo
de la boquilla pondremos un trozo de cartón o papel.
Dejar
enfriar completamente la pistola antes de guardarla.
No
echar pegotes de cola caliente en la mesa.
Conservar
en buen estado todas las partes de la pistola (boquilla, cable,
enchufe...)
Desconecte
el cable de la red, tirando siempre del enchufe no del cable.
Sierra
de calar.
La
sierra de calar es una herramienta muy versátil. Su
funcionamiento se basa en una pequeña hoja de sierra que sube
y baja alternativamente y que es la que produce el corte. Es una de
las herramientas portátiles más peligrosas y donde los
accidentes que se provocan, son debidos una mala utilización o
a una incorrecta manipulación.
Los
principales accidentes provocan cortes, pudiendo ser en el caso de
esta máquina graves.
Medidas
preventivas.
Mantener
despejada la zona de trabajo.
Sujetar
la máquina firmemente cuando estemos serrando, no forzando
nunca la máquina.
No
adoptar posturas forzadas al usar la herramienta.
Comprobar
siempre el estado de la herramienta antes de utilizarla.
Comprobar
que las protecciones se encuentran siempre en perfecto estado, antes
de utilizar la máquina.
Usar
gafas de seguridad. Si se produce polvo, use también máscara.
Asegúrese
de que ninguna persona no autorizada pueda acercarse a la máquina.
Vestir
la indumentaria adecuada, no llevando accesorios que se puedan
enganchar a las partes móviles de la máquina.
Mantener
siempre la herramienta limpia y en perfecto estado.
Evitar
la puesta en marcha accidental de la máquina.
Desenchufar
la herramienta a la hora de realizar un cambio de hoja. El cambio de
la hoja debe realizarlo solamente personal autorizado.
Cuando
se enchufe o desenchufe la máquina de la red eléctrica,
hacerlo siempre sujetando el cable por la clavija, nunca tirar del
cable para desenchufarla. Comprobar que el cable se encuentra
siempre en perfecto estado; en caso de encontrar alguna anomalía,
no tocar la máquina.
Esmeriladora
fija.
Los
riesgos más frecuentes que originan las esmeriladoras fijas
son los siguientes:
Rotura
de la muela con la consiguiente proyección a gran velocidad
de los fragmentos de la misma e caso de no tener la correspondiente
protección.
Proyecciones
de partículas desprendidas de la muela o de la pieza a
amolar. Son la causa mas frecuente de las lesiones de ojo.
Aprisionamiento
de la mano entre la pieza trabajada y la muela.
Deslizamiento
de la pieza que se está esmerilando. la muela puede producir
en ese caso distintos tipos de lesiones en las manos.
-
Riesgos
eléctricos en caso de instalaciones deficientes.
Medidas
preventivas
Durante
la puesta en marcha de la máquina, no colocarse frente a la
muela.
Durante
el trabajo no presionar excesivamente con la pieza: Puede provocarse
rotura de la muela.
No
manipular bajo ningún concepto las protecciones de la
máquina.
Aunque
la máquina tenga instalada las protecciones, utilizar
material de protección ocular.
Comprobar
asimismo, que la muela está construida para trabajar al
número de revoluciones de la máquina.
La
puesta a punto de la máquina (cambio muelas, ajustes, etc.),
debe ser llevado a cabo un personal entrenado y autorizado para
ello.
Al
cambiar la muela, comprobar que el ajuste al eje es correcto y que
al girar no vibra.
El
ajuste del soporte de apoyo debe hacerse con la máquina
parada. Se girará con la mano la muela para comprobar que no
roza en el mismo.
En
caso de piezas pequeñas, es muy conveniente disponer de un
útil para sujetar la pieza.
Comprobar
cada cierto tiempo la instalación eléctrica.
Desconectar
el enchufe de la fuente de energía antes de hacer cualquier
ajuste.